01/09/2026

Los aliviaderos de la red de saneamiento de Barbate actuaron como sistema de protección del municipio durante la tormenta excepcional del 20 de agosto

La activación automática puntual de estos elementos, prevista en el diseño de la red, permitió evitar inundaciones, daños en infraestructuras y afecciones mayores durante un episodio de lluvias extraordinarias

Durante la mañana del pasado 20 de agosto, Barbate registró un episodio meteorológico de lluvia intensa y concentrada en un breve periodo de tiempo.
Este volumen de agua se incorporó de forma muy rápida a la red de saneamiento, que, como cualquier infraestructura urbana, tiene una capacidad hidráulica limitada.

Las redes de saneamiento están diseñadas para recoger y transportar las aguas residuales y las aguas pluviales hasta la depuradora, pero ningún sistema puede absorber de forma instantánea precipitaciones excepcionales que superan ampliamente las condiciones habituales de funcionamiento. En estos casos, entran en funcionamiento mecanismos de seguridad específicamente previstos para estos casos en el diseño de la red: los aliviaderos. 

Los aliviaderos forman parte de los sistemas de protección de las redes de saneamiento y tienen una función muy concreta: evitar consecuencias mucho más graves para la población, comercios e infraestructuras.
Cuando el caudal que circula por los colectores supera determinados niveles como consecuencia de lluvias intensas, estos elementos permiten evacuar parte del agua para proteger el conjunto del sistema y evitar inundaciones urbanas, daños en las estaciones de bombeo o averías graves en infraestructuras esenciales.

Cuando estos aliviaderos entraron en funcionamiento de manera automática en Barbate el 20 de agosto, el sistema funcionó exactamente como fue diseñado para hacerlo en circunstancias excepcionales, cumpliendo rigurosamente con la función protectora para la que fueron diseñados. Lamentablemente, esto dio lugar a vertidos puntuales desde el río Barbate y obligó, como medida preventiva, al cierre temporal de las playas durante ese fin de semana, pero es importante señalar que debido al enorme volumen de agua de lluvia que llegó a la red, el agua evacuada a través de los aliviaderos presentaba una elevada dilución y, por tanto, menor carga contaminante.

Estos vertidos de alivio en situaciones meteorológicas excepcionales están plenamente contemplados y autorizados por la normativa vigente, así como por las autorizaciones ambientales otorgadas por la Junta de Andalucía.

De hecho, la eficacia del sistema quedó demostrada esa misma tarde cuando, al remitir la intensidad de las precipitaciones, los puntos de alivio dejaron de actuar automáticamente. En las inspecciones técnicas realizadas por el personal de Aqualia a primera hora de la mañana siguiente, se constató que todos los puntos de alivio se encontraban secos, la red funcionaba con total normalidad y no existía descarga alguna.

Para que este sistema funcione, es necesario un trabajo continuado de mantenimiento, inspección y conservación que Aqualia desarrolla durante todo el año en las infraestructuras de saneamiento del municipio.

Antes del inicio de la temporada estival se completó la limpieza y puesta a punto de las estaciones de bombeo de aguas residuales de Barbate y Zahara de los Atunes. Asimismo, se revisaron y limpiaron las seis estaciones de bombeo intermedias de Barbate, la estación principal situada en la calle Once de Marzo y la estación ubicada tras el campo de fútbol de Zahara.

Y durante todo el año, Aqualia realiza el mantenimiento y limpieza de las tuberías de saneamiento e imbornales. Prueba de ello es que, en lo que va de año, se han retirado 40.000 kg de residuos del alcantarillado tras la puesta a punto de 860 imbornales, 341 desatranques realizados o 96 reparaciones llevadas a cabo en acometidas de saneamiento. 

Aqualia reitera su compromiso con la transparencia, la seguridad de las infraestructuras y la protección de la ciudadanía. El episodio registrado el 20 de agosto evidenció el funcionamiento de unos mecanismos de protección diseñados precisamente para responder ante situaciones excepcionales, evitando daños mayores y permitiendo que la red recuperara su funcionamiento habitual en pocas horas.
 

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